Ese tipo de La Fortuna que va a la consulta y le dice a la doctora:
- ¡Doctora, doctora, tengo tres huevos.
La doctora le dice:
- ¿Cómo que tiene tres huevos?, eso no puede ser, bajase los calzoncillos.
La doctora empieza a tocar y a buscar el tercer huevo.
- Oiga, pues yo sólo toco dos huevos.
Entonces el hombre le contesta:
- Ya, ya sé que tengo dos, pero es que estaba aburrido en casa y me dije: voy a ir a que la doctora me toque los huevos!
