Su hermosa vecina golpea su puerta.

Pedro abre corriendo y ella le dice:
- Mira, acabo de llegar y estoy con unas ganas locas de divertirme, de emborracharme y de follar toda la noche... ¿Estás ocupado esta noche?
- ¡Claro que no! - la contestó Pedro -.
- Entonces... ¿puedes cuidar a mi perrito?
