Con esta actuación se transforma en autovía un tramo de 4,2 kilómetros mejorando la fluidez de un tráfico diario de unos 50.000 vehículos.
Se han construido tres enlaces a distinto nivel para mejorar la seguridad vial.
Con la obra se da continuidad al tramo de autovía de Fuenlabrada a Griñón.
Se ha corregido el trazado en una curva peligrosa y se ha reforzado el firme en el tronco central de la carretera, en el que ahora hay carriles de 3,5 metros de anchura y arcenes exteriores de 2,5 metros.
