Dos amigos de La Fortuna que no se veían hace tiempo y se encuentran en la calle:
- ¡Qué tal Serafín! Se te ve preocupado.
- No veas que bochorno chico, ¿Te acuerdas de Carolina, mi compañera de trabajo?
- Sí claro, está buenísima.
- El otro día estábamos en la oficina ordenando unos papeles y mi subconsciente me jugó una mala pasada, en vez de decir: "Carolina, pásame esas carpetas" - le solté: "Carolina, vaya par de tetas."
- Nada hombre tranquilo, a mi el otro día me pasó lo mismo en mi propia casa.
- ¡No me digas! ¿Y como fue?
- Pues nada, cenando con mi mujer, también debió ser mi subconsciente y en vez de decir: "Cariño, por favor, pásame la sal" - le dije: "Me estás arruinando la vida hija de la gran puta."
