Si es que es mejor ir andando que saltando, sobre todo si la técnica todavía no está pulida del todo.
A saber, terreno arenoso, normalmente resbaladizo, nulo calentamiento, el gorro puesto, y ejecuta el salto como si nada, como quien no quiere la cosa, pues acaba como es lógico, con ostia espectacular y miles de usuarios de internet descojonándose (gracias al amigo o amiga que captura el momento y lo sube a la red).
