Ahí van cuatro chistes cortos.
El primero:
Dicen que el matrimonio acaba con la pasión el amor y sus rescoldos y solo en el mejor de los casos te queda el cariño del roce.
Yo que aunque ya cuento con una edad, no me doy por vencido nunca, me dispuse a comprobar el grado de pasión que aún conservaba mi matrimonio, y este fue el resultado:
Entro con mucho cuidado en la cama y susurro dulce y apasionadamente al oído de mi mujer:
- Estoy sin calzoncillos.
Y ella me responde:
- Mañana te lavo unos.
El segundo:
Minutos después de que una mujer haya dado a luz, el doctor se le acerca solemnemente y le dice:
- Tengo algo que contarle sobre su bebé.
- ¿Qué le pasa? ¿Tiene algo malo?
- Su bebé es hermafrodita.
- Y ¿eso qué es?
- Significa que su bebé tiene ambos sexos: parte macho y parte hembra.
- ¡Dios mío! ¡Eso es maravilloso! ¿Quiere decir que tiene un pene y un cerebro?
El tercero:
- Mamá, mamá, que papá se ha muerto encima de la criada.
- No, espera, que todavía mueve el culo.
Y el cuarto:
Se va a confesar un pelirrojo y el cura le pregunta:
- ¿Pecas Hijo?
- Hasta en la polla, padre.
