Se acabó estar comiendo todo el día, y venga polvorones y turrón, el vinito, el cava, los cubatillas... ahora a pensar en como perder esos 5 kilitos de más que te han dejado los Reyes de recuerdo.
Y además que buen día para la vuelta a la cruda realidad, un lunes, un puto lunes, una jodida semana entera por delante, y la cuesta de enero ya no es cuesta, es el Everest.
