El joven salió despedido del vehículo cuando éste colisionó lateralmente contra una farola en la mediana de la calzada, sobre las 22:30 horas. Como consecuencia del fuerte impacto, el coche de la víctima quedó literalmente abrazado a la farola.
La verdad que viendo el coche se te ponen los pelos como escarpias.
Fuente: El Mundo
