Pues parece ser que solo a medias.
A todos nos han ido llegado cartas de las compañías eléctricas de que a partir de julio teníamos que contratar a través de una empresa comercializadora o de caso contrarío pasaríamos a la comercializadora de la propia compañía suministradora.
En teoría esto era para liberalizar el mercado eléctrico y que lo consumidores nos aprovecháramos de ofertas que reducirían nuestra factura, la práctica es que alrededor de 26 millones de clientes de baja tensión pueden elegir al comprador, aunque sólo 1,5 millones (6%) están obligados a hacerlo, principalmente pymes.
El resto (micropymes, autónomos y la mayoría de hogares) puede buscar ofertas, si las encuentra. O seguir bajo el paraguas de la tarifa de último recurso (TUR), que el Gobierno ha fijado en un 2% más respecto a la anterior, y que sólo suministran las cinco grandes eléctricas.
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