Joderrr, me cago en la ostia puta, la madre que me parió...
Expresiones típicas cuando nos hacemos daño, un cabezazo con el pico de la ventana, un martillazo en un dedo, o cuando andas descalzo y le das con el meñique a la pata de la cama (esto si que jode pero de verdad).
Pues si es que es bueno soltar la retaila de palabrotas y cagarte en todo lo cagable, joder que reduce el dolor, lo dice un estudio de la Universidad de Keele del Reino Unido.
