La primera analítica que ha practicado la concejalía de Medio ambiente del Ayuntamiento de Leganés confirma que el vertido del lago de Butarque fue intencionado, aunque hasta dentro de quince días no se conocerán sus características y el grado de toxicidad.
Además han afirmado de "forma fehaciente" que el líquido rojizo no proviene de aguas arriba, sino que se trata de un vertido realizado "con conocimiento de causa".
La sustancia es inodora, viscosa, y se caracteriza por su pronta sedimentación fuera del agua y su flotabilidad dentro del agua.
De momento no ha aparecido ningún animal muerto en el agua ni en los alrededores, pese a que el vertido se produjo hace más de 24 horas.
El concejal de Medio Ambiente ha dicho:
"Desde la Concejalía de Medio Ambiente seremos implacables con este tipo de actuaciones que atentan contra la integridad de los espacios verdes de la ciudad. No vamos a consentir que la irresponsabilidad de ciertas personas impidan que los ciudadanos puedan disfrutar de éste y de otros parajes naturales de Leganés".
"Vamos a poner todas las medidas legales a nuestro alcance para penalizar esta actuación que atenta contra este espacio natural, usado por miles de ciudadanos de Leganés, constituyendo uno de los pulmones verdes de la ciudad".
