El atracador, pistola en mano, entra en un banco:
- A ver, todo el dinero, ¡rapido!
Nada más recibirlo del cajero, el ladrón se da la vuelta y pregunta al cliente más cercano:
- Oye tu, ¿has visto algo? ¿me acabas de ver robar?
Aquel hombre, nervioso, le contesta:
- Claro, claro que le he visto.
El ladrón le pega ocho tiros y se lo carga.
De inmediato, se dirige a dos mujeres y un hombre que tenía enfrente y le dice al hombre:
- ¿Y tu? ¿tu me has visto robar en este banco?
Y el tipo contesta:
- No, yo no he visto nada, pero mi mujer y mi suegra no se han perdido detalle.
