Dos solteronas, tenían una farmacia heredada del padre.
Un día entra un hombre y pide un preservativo.
Una de las mujeres le ofrece primero la talla "estándar".
- No, lo veo pequeño, muy corto y estrecho - dice el hombre.
Le ofrece entonces la talla XL:
- No, creo que todavía es pequeño, un poco corto.
Le muestra otro de talla XXL:
- No, vera, lo veo justito, un poco estrecho.
Sorprendida le ofrece la ultima talla de la que dispone XXXL:
- No, discúlpeme, sigue siendo pequeño.
Entonces la mujer le grita a su hermana, que estaba en la trastienda:
- Hermenegilda, tengo un cliente que necesita un preservativo y asegura que la talla XXXL le queda pequeño, ¿qué le podemos ofrecer?
Y Hermenegilda responde:
- ¡¡CASA, COMIDA, Y LA MITAD DE LA FARMACIA!!
